El Club El Soto, un icono de la arquitectura moderna de los años setenta en Burgos diseñado por Juan Ignacio Sendín, ofrece un escenario perfecto para rodajes que buscan estética auténtica de época. Con su estructura horizontal de hormigón, grandes ventanales, madera visible y espacios interiores intactos —mobiliario original, entelados clásicos y atmósfera “retro-vintage”— el edificio media de 1976 no solo encarna la sobriedad del Movimiento Moderno, sino que conserva esa vibra setentera que triunfa hoy en campañas publicitarias y producciones que buscan “look retro” con alma.
Ideal para anuncios, spots o escenas ambientadas en esa década, el Club El Soto ofrece una textura visual difícil de reproducir, un carácter plenamente cinematográfico y localización con personalidad, a solo minutos de Burgos.
foto REVISTA AD